domingo, 7 de noviembre de 2010

Contexto del pasaje biblico

Es importante tener en cuenta el contexto  histórico, social del pasaje elegido ya que esto nos permitirá  analizar y comprender la situación en la que se encontraban los protagonistas de la historia.

Contexto historico

En la Biblia, la historia del pueblo de Dios comienza esencialmente con los relatos de los patriarcas y matriarcas de Israel.
El Dios de los patriarcas no estaba ligado a ningún santuario; se manifestaba al líder familiar o tribal, y le prometía orientación, protección, descendencia y posesión de la tierra (Gn 12.7; 28.15, 20). Algunos aspectos culturales que se incluyen en los relatos patriarcales tienen paralelo con leyes extrabíblicas antiguas como el código de Hamurabi (1750 a.C.).
El libro de Génesis destaca las relaciones de parentesco de los patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob se presentan en una secuencia de generaciones. Isaac, el hijo de Abraham y Sara, engendró dos hijos de Rebeca: Esaú y Jacob. Jacob, que se identifica también como Israel, fue el padre de doce hijos, de quienes posteriormente, según el relato bíblico, surgirán las doce tribus de Israel. A través de José, uno de los hijos de Israel, el grupo llegó a Egipto, desde donde serían liberados por Moisés.

Contexto social
La estructura social de Palestina es de signo patriarcal. Sumisión de la mujer Lo indican así ya los modismos de la lengua. «Casa del Esclavitud padre» es la designación hebrea de la familia. En esta familia «casa del padre» gobierna el padre como señor absoluto. De ahí que padre y señor estén en inmediata conexión. Poliginia Tutela de la mujer Las genealogías se establecen mediante la línea Patria potestad paterna (Rut 4:18-22). La familia hebrea la constituía cuantos estaban ligados por un parentesco de sangre y por la común habitación; así la familia la formaban también los esclavos, las concubinas del padre de familia y los hijos con sus mujeres que vivían bajo la autoridad del padre (Génesis 14:14-16; 25:1-34; etc.).
La vida de la mujer, su Tutela de la mujer educación, su formación, su dependencia, su sexualidad, sus acciones, su pensamiento... están sometidos a la decisión Patria potestad del hombre. La finalidad del matrimonio era la procreación de hijos legítimos destinados a heredar la fortuna paterna vinculándose estrechamente al régimen de propiedad y de sucesión de bienes patrimoniales, constituyéndose así, la mujer un objeto para un fin de los hombres.
La esposa se distinguía de una esclava en dos cosas: a) La esposa no perdía el derecho de poseer Poliginia los bienes que había traído al casarse b) En el contrato matrimonial era ella Patria potestad quien fijaba la suma que había que pagarle en caso de ser repudiada.
La primogenitura, en virtud de la cual Patria potestad el hijo mayor es el heredero único. El “lazo de sangre” entre un hombre y su hijo varón es de capital importancia para designar los derechos legales de ese hijo sobre la riqueza y cargos de su padre.

2 comentarios:

  1. muy interesante el comentario, sería bueno agregar la situación de las concubinas y en qué momento cambiarían su situación, por ejemplo, si tienen un hijo varón, siguen siendo concubinas u ocupando el segundo lugar?

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  2. contestando, en tiempos antiguos la mujer no ocupaba ningún lugar en el concepto de los patriarcas pero en una monarquía tal ves si era la mujer amada, ya dejaba de ser concubina sino corregente y el hijo heredero del trono. pero en el concepto patriarcal la mujer era objeto de procreación. y el hijo de la mujer amada seria heredero,pero la mujer nada.

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